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Cómo emprender con un fin social

Crear una empresa con fin social no es algo idílico: es posible y sólo depende de tener en cuenta algunas cuestiones.

1. ¿Cuál es el problema? Como el panorama es amplio e inabarcable, se debe elegir un problema o necesidad específica. Puede ser una causa local o de otra región, pero es importante que la conozcas y te resulte cercana para incidir directamente, aunque sea para comenzar. No te olvides de investigar y verificar si lo que creés que es un problema, también lo es para las personas a las que vas a ayudar.

2. Cómo se va a resolver? Se trata de proponer un objetivo concreto en relación al problema y que éste tenga un valor agregado, es decir, un diferencial y que además pueda ser medible cuando en un futuro tengas que exhibir los resultados.

3. ¿Cuál va a ser el modelo de negocios? A esa solución hay que darle una forma para llevarla adelante: qué vas a hacer, a quiénes vas a ayudar y quién va a ser tu cliente, siempre apuntando a generar responsabilidad social. Esto último no quiere decir que no tengas que pensar un negocio donde también puedas generar empleo y obtener ganancias para mantener tu propia empresa.

4. ¿Cuál va a ser la forma jurídica? No es lo mismo ser una cooperativa, que una organización o una fundación. Esto va a depender del tipo de actividad que realices, el número de socios y algunos aspectos fiscales. Podés definirlo también teniendo en cuenta las leyes que puedan afectar a tu emprendimiento. Es importante que para este punto te asesores bien.

5. ¿Cuál va a ser la sostenibilidad? Tenés que pensar un plan para que los resultados del proyecto se mantengan en el tiempo. Si bien depender de subvenciones al principio te va a ayudar y dar un empujón, te recomendamos que no sea la única fuente de ingresos a lo largo el tiempo ya que si en algún momento desaparecen, lo mismo pasará con tu emprendimiento.

6. ¿Cómo vas a medir los resultados? Se trata de definir indicadores que te van a ofrecer la información necesaria para detectar el estado de tu proyecto social y así facilitar la toma de decisiones a medida que pasa el tiempo y se alcanzan ciertos objetivos. Es importante que te preguntes: ¿cuáles van a ser esos indicadores? ¿cada cuánto tiempo los voy a chequear?